El feto ayuda a reparar lesiones cardíacas de su mamá
En la mayoría de los casos, el corazón de una mujer soporta la carga extra de trabajo que conlleva una gestación. Sin embargo, en determinadas ocasiones, algunas madres presentan lesiones cardíacas. La buena noticia es que sus hijos las podrían ayudar. ¿Cómo? Pues una reciente investigación muestra cómo las células madre fetales de la placenta favorecen la reparación de las lesiones del corazón de las embarazadas, un hallazgo que puede ampliar los horizontes de la medicina regenerativa cardiovascular.
La idea surgió del análisis de gestantes con miocardiopatía periparto, un tipo de insuficiencia cardiaca que se desarrolla de forma específica durante el embarazo, que habían tenido, de forma espontánea, una excelente evolución. De ahí la pregunta a los investigadores: ¿podría el feto ayudar a su madre?
Según los resultados del trabajo llevado a cabo en la Mount Sinai School of Medicine de Nueva York (EE.UU.), al parecer, el feto sí ayudaría a las madres gestantes. La investigación demuestra que las células madre de la placenta se desplazan hasta los tejidos lesionados del corazón materno durante el embarazo. Una vez allí, se reprograman y se convierten en células cardiacas capaces de suplir a las dañadas.
La medicina regenerativa es una importante apuesta de futuro. Si se confirma el poder reparador de las células madre trofoblásticas, se podría estar ante el tipo de célula idónea para la terapia regenerativa, no solo del corazón, sino de otros órganos.
EL CORAZÓN EN EL EMBARAZO
El corazón de la mujer está preparado para afrontar una situación de profundos cambios en la anatomía y la fisiología del corazón, como el embarazo. Durante este periodo, aumentan las demandas del trabajo de este músculo debido al importante incremento del volumen sanguíneo circulante. El corazón materno soporta bien esta sobrecarga, e incluso se cree que puede resultar beneficiosa, ya que los cambios cardiovasculares registrados durante la gestación se asemejan a los ocurridos en los deportistas.
Por lo tanto, el embarazo podría suponer una especie de entrenamiento tras el cual la mujer quedaría más preparada para resistir en el futuro situaciones perniciosas para el corazón. Pero existen casos puntuales en donde algunas madres desarrollan la afección anteriormente citada, miocardiopatía periparto, poco conocida todavía por su baja incidencia. Es un tipo de insuficiencia cardiaca que ocurre por una dilatación de las cavidades del corazón. Afecta a mujeres sanas y con frecuencia se manifiesta en los meses posteriores al parto, aunque en algunos casos también puede iniciarse en las últimas semanas de gestación.
Su prevención es difícil pero hoy sabemos que el feto puede ayudar a paliar sus posibles efectos para la madre… ¿No es precioso descubrir que nuestro hijo nos ayuda desde el vientre materno?… Sin duda, la naturaleza es sabia…
FUENTE: Consumer Eroski
http://www.consumer.es/web/es/salud/investigacion_medica/2012/01/20/206222.php
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